Más vale hacerle al loco, dirían en el pueblo. Mal se vio la presidenta Sheinbaum al poner como palo de gallinero a los panistas por el evento que hicieron de relanzamiento de su partido. Los regañó porque hicieron este acto cuando hay tanta víctima y afectados por las inundaciones en varios estados del país. Pero luego hizo mutis cuando sus diputados hicieron tremendo bailongo en pleno recinto legislativo con la Sonora Santanera. Al cuestionarle porque no los regañaban como a los panistas, dijo que ellos ponen sus reglas. Y fue todo. No hay como criticar la casa ajena.

