París – Tras el espectacular “robo del siglo” en el Museo del Louvre, la fiscalía ha fijado el valor de las ocho joyas de la corona francesa sustraídas en la Galería de Apolo en 88 millones de euros. Sin embargo, la fiscal Laure Beccuau ha emitido una contundente advertencia a los ladrones: jamás obtendrán esa suma considerable en el mercado negro, e incluso fundir las piezas sería una pérdida, ya que su valor histórico las hace “imposibles de revender”.
Detalles de la Investigación (Actualizado al 22 de octubre):
- Advertencia Clave: El foco de las autoridades se centra en que el alto valor patrimonial de las joyas, algunas con diamantes de figuras históricas como el cardenal Mazarino y la emperatriz Eugenia, impide su venta o uso en el mercado ilegal como piezas íntegras. Desmontarlas sería destruir su valor.
- Sospechosos: Se han identificado a al menos cuatro personas implicadas en el robo.
- Pista Interna: La posibilidad de un cómplice dentro del museo “no está descartada” por la fiscalía.
- Pieza Recuperada: Una de las nueve joyas robadas originalmente, la corona de la emperatriz Eugenia de Montijo (con más de 1,300 diamantes), fue abandonada y recuperada fuera del museo, aunque resultó dañada.
- Vulnerabilidad: La directora del Louvre, Laurence des Cars, reconoció ante el Senado un “terrible fracaso”, admitiendo que la videovigilancia exterior estaba “obsoleta” y fue la “debilidad” que permitió a los ladrones acceder usando una escalera de mudanzas en tan solo siete minutos.
Tras permanecer cerrado durante tres días por las investigaciones, el Louvre reabrió sus puertas al público este miércoles, aunque la Galería de Apolo permanece clausurada por tiempo indefinido debido a los daños. El incidente ha provocado una ola de críticas políticas por la insuficiencia de la seguridad en el museo más visitado del mundo.

