Cuando esperábamos que nos cayera el diluvio con la entrada del huracán Lorena al estado, todo quedó en una chispiadita. Al final, el mentado ciclón fue como discurso de político, puro rollo. Total, que ya se degradó y no solo eso, hasta se desvió y no llegará a nuestro territorio. Bien por los daños que ocasionaría. Pero mal, porque dejaría mucha agua para parar la sequía y falta de agua para abastecer las ciudades. Bueno, eso nos pasa por tener tanto hotdoguero en la calle. Que conste.

