Quedó claro que el INE ha quedado sepultado como órgano autónomo después de la elección del Poder Judicial, en donde se vio abiertamente que las elecciones quedarán bajo el control del gobierno. Ahora tendremos jueces de acordeón a disposición de las autoridades. Y con esto ni caso tiene que sigan las autoridades electorales, porque estarán igual que estaban en tiempos del viejo PRI o sea al servicio del oficialismo. Ya se imaginarán lo que se viene encima.

