Por muchas voces de alerta que hay en Hermosillo sigue sin freno la ola de accidentes y atropellamientos, muchos de ellos con consecuencias fatales. Lo peor de todo es que en la mayoría de los casos se debe a la imprudencia de los conductores. Los que provocan los accidentes por lo general van descuidados viendo sus celulares. Los que reciben los choques de igual manera, no van a la defensiva. Lo lamentable no son los daños, sino los saldos mortales. Como que ya es tiempo de endurecer las penalidades y las multas.

