De nueva cuenta ganó el populismo y el cinismo en la CDMX en donde se prohibe la corrida de toros con violencia. Esto según dicen los legisladores es para terminar con el mal trato a los animales. Aquí es donde está el cinismo, porque a los toros les pasará lo mismo que les pasó a los animales de los circos, a los que tuvieron que sacrificar o dejar morir de hambre porque ya no era negocio mantenerlos porque no podían exhibirse para espectáculo. Ahora esta raza de toros se tendrá que ir al sacrificio porque no sirven para producir carne. Y obvio, no los van a matar a besos. Pero así son estos políticos populistas y todavía hay quienes le siguen el rollo.

