Como si fueran ofrendas al dios Huitzilopochtli, el gobierno mexicano entregó a 29 narcos para que fueran extraditados en bola a Estados Unidos. Esto nunca había pasado y ahora la sorpresa es que no son cualquier criminal, sino capos de alta alrcurnia como el caso de Rafael Caro Quintero. Esperemos que esta ofrenda deje contento al terrible dios de la guerra que es Trumpochtli y con ello no nos castigue con los aranceles. Lo más probable es que si le dimos la pata, ahora va a querer la vaca entera.
