Mucho se ha comentado el tema de que la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum no haya sido invitada a la toma de protesta de Donald Trump. Y miren, que bueno que no la invitaron. Primero, porque estará haciendo un frío de los mil demonios. Y en segundo, que necesidad hay de estar sentado viendo como humillan a tu país sin poder levantarse y mandar al insolente por un tubo. Por eso no fue el presidente chino. Pero este lunes veremos si valió o no la pena de que nos hayan mandado por un tubo. Para el Gato, fue lo mejor que le pudo pasar a nuestra presidenta. Veremos.

