Justo cuando muchos hermosillenses se preparaban para ir por los crismas y regalos de navidad, además de la cartita de Sant Claus a las tiendas chinas que hay en la ciudad. ¡Boom!, que les cayó el chauistle porque las tiendas chinas fueron revisadas y les encontraron llenas de contrabando. O sea, muchos artículos que entraron de manera ilegal al país. Esto tiene dos caras, una que con esto ponen piso parejo con los comerciantes locales que estaban en desventaja contra los precios que ofrecían las tiendas chinas. La otra, que le pega en el bolsillo a las familias. Veremos si la gente entiende la importancia de hacer valer la ley.

