No provocó sorpresa desagradable la primera tanda de funcionarios del próximo gabinete presidencial. Los designados tienen experiencia y han sido probados, por lo que no hay que preocuparse de que hayan llegado improvisados como pasó con el gabinete de López Obrador. Esto manda un mensaje de tranquilidad,pero sobre todo de que cuando menos al principio no habrá confrontaciones con los sectores de la población como hasta ahora. Pero como no se mandan solos, hay que esperar ver como actúan.

