La candidata de la oposición, Xóchitl Gálvez, se acaba de echar un reto difícil, porque es enfrenarse no solo con el mundo del crimen, sino con el inquilino de palacio nacional, al anunciar que se “acabaron los abrazos para los criminales”. Ahora si dijo que la ley es la ley, y van hacer que el ejército deje de andar tapando baches para que regrese a los cuarteles a cumplir con la tarea que tienen en realidad, que es la seguridad de los mexicanos. Veremos si la dejan hacer, porque desde el gobierno a muchos les ha ido más que bien con eso de andar repartiendo abrazos y no órdenes de aprehensión.

