Vaya caos y crisis que está provocando el cierre de la garita de Lukeville, Arizona, porque de repente se vio saturada de migrantes que llegaron sepa de donde. La raro es que de súbito los migrantes tenían sitios con agua y comida. Toda una flotilla de camiones de pasajeros. Sin duda que alguien descubrió que por ahí se podía llegar al paraíso gringo. Pero como siempre, la ambición rompió el colchón y ahora está cerrado el paso para todos. Pero lo malo, que esto le pega durísimo a Puerto Peñasco y pone en aprietos a SLRC. Urge solución, pero más que eso una buena investigación.

