Caray que feo se vió el recibimiento de realeza que le dieron a los sicarios del Cártel de Sinaloa en Chiapas. Parecía que recibían a la familia real o peor aún, como si fueran sus libertadores y salvadores de la violencia que sufren a manos del Cártel Jalisco Nueva Generación y la ausencia total de las autoridades federales. El convoy de pistoleros se dieron el gusto de entrar a las calles de San Gregorio Chamic, frente a la frontera con Guatemala y pasearse por horas, sin que un solo elemento de la Guardia Nacional se presentara. Y no pueden decir que no sabían, porque estas imágenes inundaron las redes sociales. Como dueños que son de la plaza, tuvieron tratamiento de reyes.

