En honor a la verdad, la renuncia de la Fiscal de Justicia, Claudia Indira Contreras, se esperaba desde hace tiempo. Hay que reconocer que le dieron oportunidad para que saliera en altas y no en medio de un escándalo como ha pasado con otros fiscales estatales en el país, sobre todos los que no están identificados con la 4T. En el caso de la sonorense, le dieron oportunidad de que pudiera salir sin mediar bronca de por medio. Y por lo mismo, no habrá linchamiento y podrá hasta ser llamada a colaborar en otro cargo de la administración. Pero, desde luego, se lleva sus expedientes, que deben estar gorditos.

