De un golpe regresamos al México de los 60’s del siglo pasado, cuando el partido oficial era hegemónico y tenía el control de todo, con ello impedía que la oposición tuviera posibilidades de competirle electoralmente con piso parejo. Era dueño de todo, porque organizaba las elecciones, contaba los votos, decía quien había ganado. Los órganos electorales dependían del gobierno y estaban integradosp por puros priistas como ahora pasará con los morenistas. Esto significa que las elecciones no estararán parejas y que habrá Morena por un buen rato.

