Ahora si, que el presidente Andrés Manuel López Obrador no podrá quejarse si se viene una ofensiva dura de parte de los legisladores republicanos de Estados Unidos, luego que mandó al canciller Marcelo Ebrard para que haga campaña con los mexicanos radicados en suelo americano para que no voten por este partido. No le gustó al presidente mexicano que le dijeran que cuida más a los cárteles que a la población. Y por eso pide a los paisanos que voten en contra de los republicanos. Esto es declaración de guerra y ya saben, el que se lleva, se aguanta.

