Sonora .- Al confirmarse el fallecimiento del médico Carlos Ignacio Ríos Basulto en el municipio de Cajeme, amigos, compañeros de trabajo y grupos de búsqueda de Sonora, se han desbordado en mensajes para despedirlo y para consignar su rechazo ante la violencia de la que fue víctima.
Hace un par de días, la titular de la Fiscalía General de Justicia del Estado, Claudia Indira Contreras, declaró que habían encontrado un cuerpo al que harían prueba científicas de comparativos de ADN con sus familiares, para confirmar si el hombre encontrado en Yucuribampo era Carlos Ignacio.
Pese a que el anuncio de que los resultados fueron positivos no ha sido confirmado por la autoridad de justicia a la opinión pública, la FGJE confirmó a este medio que su familia ya recibió el resultado y el cuerpo del médico de 29 años ya fue entregado.
Poco después del anuncio de Contreras Córdova, estudiantes de la Escuela de Enfermería Iberoamericana, de Ciudad Obregón, colocaron un altar en memoria de Carlos Ignacio.
En la Plaza Ignacio Zaragoza colocaron una fotografía, flores y veladoras para manifestar su solidaridad con la familia y con el gremio, de quien entonces estaba en calidad de desaparecido.
Amigos recuerdan con cariño a Carlos Ignacio
Otros usuarios de la red compartieron recuerdos de su coincidencia en la vida, familiar, personal o profesional con él, como las publicaciones de su hermana Jaqueline Ríos. O de sus compañeros de formación en el campo de la medicina, o bien por sus atenciones y forma de ser y de conducirse.
Entre los mensajes de despedida publicados en Facebook a la memoria del doctor, una de sus compañeras del IMSS escribió que siempre lo llevarán en sus corazones.
La usuaria de la red reprocha la forma en la que murió un profesional de la salud que velaba por otras personas, consigna que ella y sus compañeros mantendrán en su memoria “aunque para ti haya sido arrebatada de la forma mas deshonesta y vil que puede existir…”.
Este viernes, 3 de febrero, con coronas de flores y una fotografía con su rostro sonriente, con el estetoscopio sobre el cuello y portando la característica bata blanca de los médicos, la familia es acompañada en una funeraria de Ciudad Obregón, para darle el último adiós a Carlos Ignacio; reiterar su solidaridad y cariño, como lo hicieron en la campaña de búsqueda que le dio la vuelta al país.
Fuente/Reportero: Guadalupe Jaimes.

