El 2 de diciembre de 1915, Francisco Villa cruzaba por territorio sonorense luego de sufrir humillantes derrotas por los sonorenses. Encolerizado y con afanes de venganza buscó en quien desquitarse y lo hizo con la población indefensa de San Pedro de la Cueva, en donde mandó asesinar a sangre fría a 85 hombres y jóvenes. El mismo mató a golpes y disparos al sacerdote que pedía clemencia por su gente. Y miren, a este asesino le vamos a rendir culto y homenaje porque le quieren dedicar el próximo año. Solo eso nos faltaba.

