Como cada Mundial de Futbol desde hace mucho, todo se queda en el ya merito. En el no se lograron las combinaciones. En que nos falló el gol oportuno. O como ahora, simplemente faltó el gol. Total, puros pretextos y jusfificaciones sin aceptar que en realidad perdimos ante la burocracia del futbol, que se muestra complaciente con los mediocres y no da oportunidad a verdaderos talentos. Pero como siempre, no queda más que sobarnos el chipote y esperar que venga otro mundial donde, desgraciadamente, pasará lo mismo si hacemos lo mismo.

