La organización civil de Educación con Rumbo denunció que la Secretaría de Educación Pública reportó dos millones de estudiantes de más en la matricula del educación básica para el regreso a clases. No tuviera nada de raro, salvo que sobre esa población estudiantil se hicieron las proyecciones y el presupuesto. O sea, que el dinero para atender a esos dos millones de estudiantes fantasmas no se sabe donde quedó. Porque alguien debió de recibirlo. Claro, de nuevo saldrán que son honestos. Entonces, si no se lo robaron lo perdieron, para el caso es lo mismo.

