Redacción .- La guerra puede mostrar lo peor de los seres humanos, pero también lo mejor; en Siret, frontera entre Rumania y Ucrania, se recibe a los desplazados por los bombardeos rusos con mucho amor y calor humano; incluso, a los animales de compañía, los otros afectados de este conflicto.
A 50 metros del cruce fronterizo, las víctimas que huyen de Ucrania se encuentran con la carpa de la Fundación Local de las Colectividades Judías de Rumania y de la JDC, la organización humanitaria judía más grande del mundo.
🍬💛 Con algodones de azucar, decenas de niños que salen de #Ucrania son recibidos en Siret, Rumania, con la intención de sacarles una sonrisa y endulzarles los momentos amargos que han vivido.
— Excélsior (@Excelsior) March 13, 2022
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“Estamos ayudando con las primeras necesidades, los primeros pasos, que es la comida, hay ropa también, cosas para bebés, etcétera; también están viniendo gente de la colectividad judía de Ucrania que quieren emigrar a Israel o quedarse en otras colectividades judías y les hacemos los vínculos para ayudarles en sus primeros pasos”, explicó Ariel, uno de los integrantes de esta organización.
El voluntario es originario de Ancor, Ucrania, una de las ciudades asediadas por las tropas rusas, pero su familia emigró a Israel hace 30 años y, ahora, tuvo que regresar a unos metros de su país natal para ayudar a sus hermanos en desgracia.
“Cómo se siente, bueno, el corazón está explotando, el dolor de las historias personales que se escuchan de la gente, porque estamos acá y la gente queda horas, hablo con la gente y escuchar todas las historias familiares es un dolor”, comentó Ariel.
Otro integrante de esta carpa se dedica a hacer algodones de azúcar para entregar a todas las personas, pero principalmente a las niñas y niños, para endulzarles ese momento de abandonar su país y su vida, en medio de bombardeos.
Un niño Ucraniano voltea a ver el rostro de su madre, pidiendo autorización para recibir la golosina, ella, entre lágrimas, le dice que sí y el pequeño comienza a deshacer el algodón en sus labios, entre sonrisas.
Reportero/Fuente: Excelsior.

