Vaya, ahora sí que vamos por el colmo en el caso de exalcaldes de Sonora que dejaron un desastre y cochinero en los ayuntamientos. Resulta que ahora son blancas palomas, unos héroes de las finanzas y epítomes de la honestidad. En lugar de llamarlos a que rindan cuentas, vamos a tener que darles las gracias por lo que hicieron. Como dicen los chavos, se pasan.

